Artículo escrito por: Dr. Carlos Andrés Lejtik Alva
Introducción:
Cuantas veces no hemos escuchado por ahí o sabemos del caso de alguna pareja cercana a nosotros que tiene problemas para poder embarazarse y lo peor del caso es que llegan hasta separarse o divorciarse por este motivo. Lo más triste de este tipo de casos es que por los prejuicios culturales que prevalecen en nuestro país se le achaca la culpa generalmente a la mujer, sin embargo si los hombres nos pusiéramos a pensar que no todo es culpa de ellas y sus trastornos otra cosa sería.
Los hombres tenemos mucho que ver en el momento de la reproducción y es preocupante que en pleno siglo XXI todavía se escuche por ahí que "me dejó por que no le di un hijo hombre...." Señores si el que determina el sexo del bebé es el hombre y no la mujer... pero en fin pasando al tema que nos interesa hoy que es de la infertilidad o esterilidad desde el punto de vista del hombre debo decir que hasta el 20% de los casos de infertilidad tienen su origen en el hombre.
Lo más sencillo de todo este asunto es que para determinar si el hombre es el que presenta el problema sólo se necesita de un sencillo examen, una espermatobioscopía directa con cultivo. Con la realización de este estudio, que requiere de ciertas indicaciones para su realización, nos podemos dar cuenta si existe algún problema en el número de espermas, la movilidad de estos, las características del líquido seminal y la forma de los espermatozoides, cualquier alteración en estos parámetros puede originar un problema de infertilidad. La obtención de la muestra es de lo más sencillo, es por masturbación y se debe de tomar en cuenta sólo indicaciones sencillas como no tener menos de 3 ni más de 6 días de abstinencia y tener un buen aseo, genital y de manos, previo a la obtención de la muestra. Es recomendable realizarlo en un buen laboratorio y no en cualquiera para disminuir las posibilidades de error en los resultados.
Existen causas diversas para este problema dentro de las que se encuentra, como una de las más frecuentes la presencia de un Varicocele, esto es cuando las venas que rodean al testículo y los conductos seminales se dilatan (igual que las venas de las piernas) y provoca que le llegue menos cantidad de sangre y se aumente la temperatura del testículo ocasionando alteraciones en la calidad del esperma.
Otras causas muy frecuentes con las infecciones, que a diferencia de la mujer, en los hombres no dan síntomas por lo general, aunque cuando son en los genitales externos (pene y escroto) pueden dar molestias de irritación, comezón, ardor o molestias urinarias.sin embargo cuando son en órganos internos (testículo, epidídimo, vesículas seminales y próstata) no dan molestias y se requiere de tratamientos por un período largo de tiempo para erradicarlas. Estas infecciones generalmente tienen su origen por deficiencias en el aseo personal, sobre todo en el caso de que no se tenga la circuncisión, o bien en el caso de relaciones sexuales sin protección o sin un buen aseo posterior al coito. Este tipo de alteraciones se incrementa en el caso de las relaciones anales sin protección y sobre todo sin un buen aseo al terminar.
De manera menos frecuente, pero no menos importante, se presentan alteraciones médicas generales como es el caso de la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el colesterol alto, o bien alteraciones en el sistema endócrino como las alteraciones tiroideas o en otras hormonas (testosterona, estrógenos y hormonas sexuales).
Lo mencionado anteriormente son las causas más frecuentes de infertilidad desde el punto de vista médico aunque de manera no menos frecuente se presentan las causas ambientales o por costumbres normales que también nos pueden afectar. Dentro de esto y para sorpresa de muchos hombres se encuentran cosas tan sencillas como, la profesión o el trabajo de cada persona, el tiempo que se permanece sentado o de pie, la temperatura del agua al bañarse, el tipo de ropa interior que usamos, el uso de tabaco, drogas o alcohol entre muchas otras. Todo esto se puede modificar siguiendo unas sencillas modificaciones en cuanto a los hábitos diarios que se tienen como por ejemplo no bañarse con agua caliente, siempre tibia, no usar ropa ajustada, no fumar, mantener un buen aseo personal y genital pre y postcoito, no permanecer mucho tiempo sentado o de pie, hacer ejercicio, mantener una dieta lo más sana y balanceada que se pueda y lo más importante acudir al médico en cuanto aparezca alguna molestia.
Cuando los trastornos que se presentan son demasiado graves y no se puede otorgar un tratamiento médico o quirúrgico para resolverlos siempre se cuenta con la opción de utilizar técnicas de reproducción asistida que pueden ir desde lo más sencillo (inseminación artificial) hasta técnicas más complejas como fertilización in vitro las cuales son con un costo más elevado pero generalmente con buenas expectativas de éxito.
Una consideración final importante es que debemos entender que los problemas de reproducción son de dos personas y no sólo de la mujer, que requieren tratamiento especializado y sobre todo que en su mayoría se dispone de tratamientos adecuados para tratar de resolverlos. No todo está perdido.
CONCLUSIÓN:
Lo más importante es que debemos de comprender que "una persona infértil (hombre o mujer) no es menos importante ni valiosa que otra que si tiene hijos, es alguien que requiere comprensión, amor, afecto y sobre todo requiere de una pareja a su lado para andar en el duro camino de la infertilidad."
Artículo escrito por: Dr. Carlos Andrés Lejtik Alva
Licenciado Médico Cirujano Cédula Profesional: 3081917
Especialidad en Ginecología y Obstetricia Cédula Especialidad: 5848095
Especialidad en Biología de la Reproduccion Humana Cédula de Especialidad 5848094

