La coordinadora de Planificación Familiar del Departamento de Salud Reproductiva de la SSJ, María Dolores Cepeda Alfaro, informó que hasta septiembre se atendieron en Jalisco 11 mil 144 eventos obstétricos en menores de 20 años.
La especialista de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) precisó que del total de casos atendidos en los nosocomios de diversos municipios de la entidad, nueve mil 745 fueron partos, y mil 399 abortos.
“De esa cantidad, 414 mujeres aceptaron la colocación del dispositivo intrauterino (Diu) y dos mil 959 iniciaron un tratamiento hormonal, mientras que a 143 se les practicó la oclusión tubaria bilateral y 661 prefirieron otro tipo de método anticonceptivo”, explicó.
Admitió que las mujeres menores de 20 años se resisten a utilizar un método anticonceptivo tras un evento obstétrico (partos y/o abortos), por lo que la SSJ registra de enero a septiembre 54.5 por ciento de cobertura frente al 70 por ciento contemplado como meta anual.
“La razón es que muchas de las jóvenes no tienen pareja estable, de manera que cuando se les ofrece algún método temporal de anticoncepción postevento obstétrico, no creen necesitarlo, hecho que representa un riesgo latente para que existan nuevos embarazos”, dijo.
Así, la cobertura lograda respecto a la aplicación de los diferentes métodos es: inserción de Diu, 9.91 por ciento; tratamiento hormonal, 70.84 por ciento; oclusión tubaria bilateral, 3.42 por ciento; otro método, 15.82 por ciento.
Cepeda Alfaro indicó que el trabajo es constante y se ofrece orientación a las jóvenes madres en las diferentes unidades hospitalarias de la SSJ.
Esto, como parte del Programa de Planificación Familiar que se fortaleció en este sentido a partir de 1994.
Mencionó que la estrategia del programa tiene como finalidad que todas las mujeres puedan adoptar algún método anticonceptivo antes de abandonar la unidad médica, tras recibir atención obstétrica.
Destacó que entre los principales beneficios de la Planificación Familiar destacan la protección de la vida de las mujeres y los infantes, al fomentar embarazos durante el periodo de mejor salud reproductiva (25 a 35 años de edad).
Asimismo, la prevención de enfermedades de transmisión sexual incluido el VIH, al promover prácticas seguras y/o protegidas, y el acceso a mejores oportunidades de educación, empleo y participación comunitaria con embarazos voluntarios.


