Ocho de cada 10 pacientes con colitis nerviosa son mujeres, la cual se puede presentar a partir de los 12 años, aunque 80 por ciento de quienes la padecen tienen entre 20 y 50 años, señaló el especialista Miguel Morales Arámbula.
El médico internista y gastroenterólogo adscrito al Departamento de Medicina Interna del Hospital General de Occidente (HGO) de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), señaló que la causa principal de este padecimiento es el estrés.
Morales Arámbula añadió que la colitis nerviosa se caracteriza principalmente por dolor y distensión ( inflamación) abdominal, así como cambio en las evacuaciones -diarrea o estreñimiento-, síntomas que se agravan con el síndrome premenstrual.
“En más de la mitad de las mujeres en edad reproductiva se acentúan la distensión y el dolor abdominal uno o dos días antes del periodo menstrual, es más frecuente que tengan cólico y estreñimiento”, comentó.
El especialista destacó que “si desde la infancia se tiene un adecuado régimen alimenticio, se hace ejercicio y se tiene buen control del estrés, es raro que se presente la colitis nerviosa”.
Dijo que el síndrome del colon irritable es crónico y de síntomas a veces incapacitantes, pues “en muchas ocasiones, la distensión y el dolor abdominal, así como los cambios en las evacuaciones, atemorizan a los pacientes”.
El experto agregó que este padecimiento es de evolución cíclica porque hay periodos en los que no hay síntomas y otros en los que éstos recurren y aclaró que las personas no mueren a causa de la colitis, pero sí puede afectar su calidad de vida.
El especialista afirmó que grasas animales, principalmente la de cerdo, mariscos, lácteos y ciertas verduras como el brócoli, la coliflor, la col, legumbres como las lentejas, al igual que las harinas, producen mucho gas o inflamación.
Entre las medidas higiénico-dietéticas que se deben tomar en cuenta están comer despacio, pasar adecuadamente la comida en bocados pequeños y hacer ejercicio.
Explicó que el síndrome del colon irritable es un trastorno del sistema nervioso autónomo, derivado de un problema de comunicación entre el cerebro y el intestino.
Expuso que “hay receptores en el colon que son hipersensibles y con estímulos muy pequeños se reactivan, lo que provoca movimientos anormales en el intestino y por ende mayor inflamación y espasmos”.
El médico internista añadió que muchos de los pacientes con síndrome del colon irritable, sufrieron algún tipo de abuso en la infancia o estuvieron sometidos a altos niveles de estrés.
Refirió que dichos eventos pudieron ser un factor desencadenante, aunque en algunos casos existen predisponentes genéticos.


