La jefa del área médica del Servicio de Oftalmología del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) del IMSS, Rosaura Mendoza Topete, informó que la irritación, alergias al medio ambiente, bacterias y virus provocan la conjuntivitis viral.

Resaltó que 20 por ciento de los pacientes atendidos en consulta general en Jalisco presentan la enfermedad, que consiste en inflamación de la conjuntiva, que es la parte blanca del ojo que recubre a los párpados.

Explicó que la irritación y dilatación de los vasos oculares hace que se produzca una mayor cantidad de moco o secreción, además los pacientes que presentan la enfermedad registran otras complicaciones, como dolor de garganta, fiebre y ganglios oculares.

Mendoza Topete señaló que la conjuntivitis de tipo viral es altamente contagiosa, y aunque no se propaga con el aire, se transmite por contacto, cuando la persona que la padece se talla los ojos y mediante el tacto transfiere bacterias.

Expuso que los principales síntomas de la conjuntivitis son ardor en los ojos, comezón, inflamación de los párpados, lagrimeo y secreción, al indicar que al séptimo día de presentarse el padecimiento empeora si no se suministra un tratamiento de manera oportuna.

La especialista mencionó que con motivo de la temporada de calor, la propagación de la conjuntivitis es común, lo cual deriva en brotes de la enfermedad.

Añadió que la conjuntivitis suele durar hasta tres semanas y en caso de no ser atendida de manera adecuada se prolonga, o incluso propicia una úlcera de córnea.

Recomendó a los pacientes no automedicarse, ya que algunos medicamentos contienen cortisona, lo que puede resultar contraproducente y agudizar los efectos de la enfermedad.

“El corticoide que contienen algunos medicamentos comerciales puede incluso prolongar el padecimiento, por lo que lo ideal es acudir con el oftalmólogo y tratar la enfermedad con antibióticos y antinflamatorios, destacó Mendoza Topete.

Recomendó evitar a toda costa el contacto de las manos sucias con los ojos, y extremar la higiene en el uso de los lentes de contacto, para evitar la propagación de bacterias.